Día Internacional de Nelson Mandela 2024
Nelson Mandela, un faro de esperanza y resiliencia: El legado de un hombre que quiso cambiar el mundo.

Cada año, el 18 de julio, el mundo celebra el Día Internacional de Nelson Mandela, una jornada que honra el legado de un hombre cuyo nombre es sinónimo de lucha incansable por la justicia, la igualdad y la paz. Nelson Mandela, o «Madiba» como cariñosamente se le conocía, dedicó su vida a combatir la opresión, el abuso de poder, la corrupción y promover los derechos humanos.
Fue el primer mandatario de raza negra que encabezó el poder ejecutivo, en un país cuya supremacía blanca aún es visible en todos los estamentos de la sociedad, y el primero en resultar elegido por sufragio universal en su país.
Él, aun en la actualidad, es una figura emblemática cuya vida y obra han dejado una huella indeleble en la historia de la humanidad. Su lucha frontal contra el apartheid, su resiliencia frente a la opresión y su inquebrantable compromiso con el ser humano, la justicia y la igualdad social lo han convertido en un símbolo de esperanza y cambio para millones de personas en todo el mundo.
Nelson Rolihlahla Mandela nació el 18 de julio de 1918 en Mvezo, Sudáfrica. Desde una edad temprana, Mandela mostró un fuerte sentido de justicia y un deseo ardiente de ayudar a su país. Su educación formal comenzó en una escuela metodista local y posteriormente estudió en la Universidad de Fort Hare y la Universidad de Witwatersrand, donde obtuvo su título de abogado.
Congreso Nacional Africano (ANC)
Muy joven, Mandela se unió al Congreso Nacional Africano (ANC) en 1944, comenzando su lucha contra el sistema opresivo del apartheid, un régimen de segregación racial institucionalizada que privaba a la mayoría negra de sus derechos más básicos.
En 1961, Mandela cofundó la rama militar del ANC, Umkhonto we Sizwe, en respuesta a la violencia del estado contra los manifestantes pacíficos. En 1962, fue arrestado y condenado a cadena perpetua por actividades subversivas. Mandela pasó 27 años en prisión, la mayoría de ellos en la isla Robben.
Durante este tiempo, su espíritu no se quebrantó y desde las rejas continuó su lucha convirtiéndose en un símbolo internacional de resistencia y esperanza. Su liberación en 1990 marcó el inicio de una nueva era de esperanza para su país: Sudáfrica.
250 menciones honoríficas
Desde ese momento inició una serie de reuniones con líderes mundiales de aquel momento, en una inmensa cruzada no solo por su pueblo, sino por todos los pueblos oprimidos del mundo. Esto le hizo acreedor de cerca de 250 menciones honoríficas y otros galardones, entre ellos el Premio Nobel de la Paz, la Medalla Presidencial de la Libertad y el Premio Lenin de la Paz. «Un largo camino hacia la libertad» (autobiografía), «Estoy preparado para morir», «Cartas desde la prisión», son, entre muchos libros y artículos, uno de sus más importantes legados.

También participó en la creación de las Cátedras de Cultura de Paz con Federico Mayor Zaragoza. En 1994, Mandela fue elegido el primer presidente negro de la historia de Sudáfrica, en las primeras elecciones democráticas multirraciales del país. Su presidencia se centró en la reconciliación nacional, la construcción de una nueva sociedad basada en la igualdad, la justicia, la educación y creó una Comisión de la Verdad y Reconciliación para abordar los crímenes del pasado.
Nelson Mandela dejó un legado importante, histórico e imborrable de perdón, resiliencia y amor por la humanidad. Creó la Fundación Nelson Mandela, que trabaja en áreas como la educación, la salud y la construcción de la paz. Su mensaje de que «la educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo» sigue resonando hoy en día en cada rincón de la humanidad.
- Contenido ofrecido por la Prof. Dra. Maylene Cotto Andino